Política

Tiempo de elecciones: carnaval de mínimos comunes

Durante la semana pasada la caldera social había aumentado de presión. La Huelga General del día 30 era un punto tal vez de inflexión para profundizar la lucha. Atento al cabreo cada vez mayor de la gente, Piñera en una de sus típicas maniobras invitó a conversar a palacio a la presidenta del Senado Yasna Provoste. Junto a ella, el senador y vice-presidente Jorge Pizarro, personeros de Chile Vamos y otros invitados. Una verdadera reunión de emergencia para impedir que la protesta subiera de tono y al mismo tiempo no descuidar el trabajo electoral.

La senadora Provoste enfatizó que esta reunión era “ṕublica y transparente”. No tenía semejanza alguna con las cocinas detrás de cuatro paredes a las que recurre de vez en cuando la clase dominante y sus adláteres del Parlamento.

La senadora nos está tratando de pasar gato por liebre. No hay mucho mérito en el mentado carácter “público” y “transparente” de dicha reunión. Esta debía ser así para cumplir su objetivo político: calmar las aguas sociales para lo cual todo Chile debía darse por enterado de su realización. Y con ese objetivo, la cocina tradicional de la cual nadie sabe no tenía lugar.

Debía ser tan pública como aquella del Acuerdo por la Paz del 15 de Noviembre del 2019. Uno de sus objetivos era el mismo de este último, aunque dimensionado al grado de conflictividad actual que es menor que la explosión del 18-O-2019: matar cualquier intento de rebelión aprovechándose de la Huelga del 30 de Septiembre donde supuestamente se resolverían los problemas más dramáticamente urgentes de los trabajadores.

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La misa en escena suponía que la reunión fuese igualmente vaga en las propuestas de los interlocutores y sus potenciales compromisos por parte de Piñera. Esto, para no comprometer a nadie cuando después se descubriera como ya lo estamos haciendo hoy en cuanto la propuesta de “la gran conciliadora”, como se le conoce a la senadora Provoste, fue hecha en un ambiente de compromiso entre las elites del sistema para salvar la instucionalidad. El país mira naturalmente con desconfianza tal evento. Ni la “Oposición” en el Parlamento ni el Gobierno tienen apoyo popular y ambas instituciones están completamente desprestigiadas. En ese contexto, presentarse como defensores de los intereses del pueblo para resolver los urgentes problemas ahora, pone a dudar a muchos de los verdaderos intereses de los participantes en la publicitada reunión.

 

Yasna Provoste sobre reunión con Piñera: “agenda de mínimos comunes” para ir en ayuda urgente de las familias

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La senadora Provoste declaró que ella discutiría con Piñera sobre la base de una agenda de “mínimos comunes”: una renta universal de la cual no especificó ni cuánto ni cuándo ni cómo…. Además que dicha renta sería entregada solamente durante el período de emergencia. Nada más que durante la emergencia. Y agregaba que “si fuera necesario” y con el objetivo de recaudar más dinero para pagar este costo extra, se debería revisar las excepciones tributarias que tienen los ricos. Solo si fuese necesario. Como se vé, efectivamente se trataba de mínimos. Con la Derecha, ya se sabe, para los trabajadores siempre se tratará solo de mínimos. Esto lo saben hoy todos los trabajadores, incluso los que votan por la Derecha.

La propuesta de una renta universal durante la pandemia discutida en un contexto de “mínimos comunes” no augura nada bueno para las reales necesidades de la gente. Esta propuesta de mínimos comunes puede interpretarse de varias maneras. Por ejemplo, cual seria el mínimo esencial que debe gastar el Estado para que la gente no siga reclamando y cacereolando. O también, qué tanto podemos inflar las aspiraciones de los pobres para que no les quede gustanto y más tarde pretendan que lo que será pago por un corto período se convierta en permamente, lo cual, como hemos visto de las declaraciones de los patrones estos días, significaría que deben aumentarse los salarios un asunto del cual los ricos nunca quieren ni hablar.

Mínimos comunes. ¿Porqué será que para los trabajadores las soluciones propuestas son siempre “mínimas”?. ¿No podrían estas medidas ser máximos posibles abriendo la billetera fiscal como corresponde a una situación históricamente excepcional donde el virus y sus muertos, el hambre y la desesperación ha vuelto a la vida de los trabajadores?

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Como la CUT fue partícipe por parte de la senadora Provoste de su reunión con Piñera, y su dirección tuvo que salir de su ya tradicional benevolencia con el sistema,  ¿porqué la senadora no exigió la propuesta de la CUT de un salario mínimo de emergencia de 500 lucas? ¿No era a los trabajadores que se pretende favorecer? La Fundación Sol acaba de calcular que correspondería pagar como sueldo mínimo la suma de $537.000 quedándose todavía bastante corta respecto de lo que necesita una familia de cuatro personas, indicador de la línea de la pobreza. Piñera por su parte y luego el mismo día de la reunión con la senadora ya marcó la pauta de lo que es piso mínimo cuando de mínimos minimamente se discute: $337.000 mensuales y punto. O sea, $200.000 menos que el tímido cálculo de la fundación Sol. Una verdadera bofetada en la cara de los trabajadores.  Todo ello, envuelto en la propuesta de nuevos bonos de 50 lucas y mejoramientos a quienes están en la tristemente lista de las familias reconocidamente más pobres del país.

Yasna Provoste y mayoría opositora del Senado llama a Piñera a promulgar “tal como fue aprobado por el Congreso Nacional” el tercer retiro

 

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Posterior a la reunión del día 30 la senadora señaló que en el encuentro con Piñera “planteamos lo mismo que le dijimos hace casi un mes: queremos una renta universal; apoyo a las Pymes y si es necesario, dotar al Estado de mayores ingresos, partiendo por abordar las exenciones tributarias”, y quepara el mediano plazo señalamos la necesidad de abordar la reactivación de la economía y la generación de empleo”. Esto es, con un país con un altísimo nivel de desempleo, donde muchos no tienen que comer haciendo regresar el país a épocas muy obscuras del pasado, a la senadora le parece que la reactivación de la economía es un asunto para el mediano plazo!! Además, nos dice que “si es necesario” el Estado puede necesitar más plata y entonces habría que abordar las desagradables excenciones tributarias. Que ejemplo más claro de no querer tocar seriamente los intereses de los más ricos por parte de la senadora Provoste. Con razón el ministro Bellolio se ha deshecho en elogios a la senadora enumerando sus virtudes republicanas por la actuación política de esta, como una persona seria y ponderada con la cual se puede discutir, llegar a acuerdos (y comprometer otros agregamos nosotros).  Una tibia y minimalista propuesta al Presidente, cuando está todo el pueblo reclamando terminar con su miseria y desesperación al no ver una salida a su situación.

¿Debería todo esto sorprendernos?  Cualquiera que hubiese reflexionado un instante sobre los protagonistas de esta reunión de emergencia para detener la marea social, tendría que estar de acuerdo que no habría que hacerse grandes ilusiones sobre sus resultados concretos.

La “Oposición” aparecía representada por dos militantes de viejo cuño de la DC. La senadora Provoste pertenece al sistema y obtuvo notoriedad cuando la presidenta Bachelet la nombró ministra de Educación en 2004 con el propósito de acallar la llamada “revolución pinguina”. Ha sido ministra con Lagos y Bachelet, diputada y senadora desde 2017. Una mujer de la llamada clase política, miembro de un partido que sistemáticamente da votos decisivos a la Derecha para impedir royalties mineros, terminar con la ley de pesca de Longueira, reducir la jornada de trabajo a 40 horas o lo que sea esencial a la derecha económica para preservar sus privilegios. Todo esto ya para no hablar del senador Pizarro, uno de los tantos comprados por el oro de SQM cuyos hijos hacían “asesorías verbales” tal como lo justificó sobre las platas recibidas. Por su parte el gobierno representado en la ocasión por el Presidente Piñera en persona, un gobernante más preocupado de incrementar su riqueza, aislado a esta altura del resto el país, incluyendo su propia coalición Chile Vamos.

¿Quien puede creer que los trabajadores tendrían una propuesta verdaderamente favorable a sus intereses?  Quien puede creer que Piñera entendería y comprendería en esta oportunidad las necesidades de la gente, cuando nunca lo ha hecho durante sus dos gobiernos?

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A menos de quince días de la elección de constituyentes, ofrecer 200 lucas a los cotizantes de AFP sin saldo (y un 2% adicional para las AFP como debe ser) por parte de Piñera vienen al callo para ganar algunos votos entre la “clase media” que hace rato bajó de categoría aunque como sabemos, insistirá en que sigue siendo clase media. Toda la faramalla de la reunión de los benditos mínimo comunes y las vagas promesas que se anuncian, enmarcado en consultas que la senadora Provoste dice hará a diferentes personas,  especialistas, académicos y “actores sociales”, estos últimos aquellos que siendo pobres tristemente actúan cuando son invitados a la Moneda para poner la cara y demostrar que el Pueblo también participa.

El otro objetivo de esta publicitada reunión entre los altos poderes del Estado era y es naturalmente uno más prosaico y sobre el cual la gente “decente” siempre evita hablar. La defensa por parte del Parlamento de sus propios intereses económicos. En un año de elecciones, es necesario demostrar trabajo por la ciudadanía, esa misma que hasta aquí no le interesaba de la forma  que sobrevivía. Intereses parlamentarios, de todos ellas y ellos es obtener votos. El Servel paga religiosamente a los partidos conforme los votos obtenidos. Mucho dinero. Por lo tanto, con votos viven los permanentes de los partidos y con votos se eligen diputados y senadores y con ello se asegura un trabajo de los mejores pagados de Chile. Son los votos de las y los electores que pagan toda la maquinaria propagandística de los partidos, además en el caso de la Derecha, de los millones que ponen los ricos de su bolsillo o de sus empresas – las mismas que después obtienen subsidios del Estado – , tal como hemos visto estos días la danza de millones – para eso si hay plata – que ponen los ricos a la Sra. Cubillos y Cia. Limitada en cuanto candidatas y candidatos constituyentes.

Por lo tanto, y con las elecciones ad portas, que mejor que aprovechar también la discusión sobre mínimos comunes para aparecer todos en la foto trabajando fuerte y duro para defender los intereses de la gran mayoría de chilenas y chilenos? Dicho y hecho. Chile Vamos se ha apresurado a decir que la conversación de los mínimos no es a dos patas sino a tres. El Parlamento, el Gobierno y ellos naturalmente. Por su parte la candidata del PS Paula Narváez ha traído al ruedo también su propuesta. Seguramente en los próximos días veremos otros honorables y candidatas (os)  proponiendo regalías y bonos de todo tipo. No hay político que se quiera quedar fuera de esta gran oportunidad. La senadora Provoste por su parte ya ha conseguido un crédito político valioso por su trabajo de negociadora oficial del Parlamento: ha aparecido con un 4% en las encuestas presidenciales, sobrepasando a la candidata oficial de su partido, la senadora Rincón. Así es de obscena la política en Chile.

A la altura que escribimos estas letras la gran reunión de emergencia ya se considera cerrada por parte de Piñera con los anuncios hechos por él. Se ha referido al asunto diciendo que valora los avances a un “marco de entendimiento” pero respetando la “institucionalidad” (léase las platas las decido yo). En ningún momento Piñera ha dicho algo sobre renta universal de emergencia, el “gran” pedido que llevaba a la reunión la senadora Provoste y que constituía para ella el meollo del acuerdo con el Presidente. Su oferta es al final abajo de la línea de la pobreza. Un salario mínimo de $337.000 pesos y aumentar el número de pobres que recibirán algunos de los innumerables bonos que se anuncian como migajas del pan que caen de la mesa de los ricos. Por otra parte y como siempre, su propuesta de los $200.000 viene con letra chica. El dinero será depositado en las AFP y no irá directo al bolsillo de los ahorrantes. Pero además, y algo que ya el Parlamento anuncia que rechazará, es el 2% adicional de cotización que iría claro está también a las AFP. Piñera con el truco de las 200 lucas pretende así sentar las bases para la “reforma previsional”, tantas veces anunciada y utilizada para evitar la discusión seria sobre esto que solo puede ser resuelto por el término de las AF y el establecimiento de un verdadero sistema previsonal. Por otra parte, y a propósito de los impuestos a los más ricos ni una palabra. Y sobre las excenciones tributarias de las que timidamente quería hablar la senadora Provoste, ya sabemos hoy que la propuesta que acaba de hacer el gobierno solo permitiría recaudar $1.000 millones de dólares. O sea nada comparado con lo que sí podría ser.

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Como se puede ver, Piñera ha respondido frente a la demanda urgente por ayuda con una mano llena…de nada.

Se supone que en los próximos días habrán resultados sobre los acuerdos finales a los que se llegue. Pero lo grueso ya está definido por parte del Gobierno. No hay más que lo que se ofrece. Y demos vuelta la página barriendo los problemas debajo de la alfombra. Pero una cosa es clara.  Convengamos que en un punto la senadora Provoste se ajustó exactamente a la verdad:  los “minimos comunes” son precisamente eso: mínimos.

 

Por Patricio Serendero

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  1. Gino Vallega says:

    Es probable que salga Rincón y entre Provoste.Es probable que la DC siga siendo lo que siempre fué : un disciplinado partido de derecha bajo la piel de centro izquierda.Es probable que los mínimos minimuorum vengan , de hoy en más , con letra chica escrita con tinta “amarilla”.Es probable que si la “gallá” cacha el “gambito de dama” del ajedrez político , “haiga” una nueva explosión “a lo Octubre19”.Es probable que la acción Provoste ilumine a muchos y chilevamos saque al menos un 40% de constituyentes , lo que es probable que produzca que todo se vaya al carajo otra vez y haya que esperar otros 30 infortunados años para una asamblea constitucional democrática.

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