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La Derecha quiere ganar cualquiera sea el resultado del Plebiscito

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Al mejor estilo de compra de voluntades políticas como lo hacía (tal vez todavía hace?) el señor Ponce Lerou, quien jugaba a ganador y perdedor financiando a la muy corrupta clase política chilena, la Derecha hoy pretende hacer lo mismo frente al resultado del Plebiscito del 4 de Septiembre próximo. Intentar ganar en cualquier escenario que se presente, pasando de actuales perdedores a ganadores. Veamos cuales son esos escenarios posibles para ello.

Rechazar y punto final.

Una parte de la Derecha hace campaña por el Rechazo absoluto. Ese que está inscrito en el voto del próximo Plebiscito sin cualquier agregado. Para ellos, no hay que cambiarle nada a la Constitución actual. Por eso rechazaron en el Plebiscito de entrada la sola posibilidad que hubiese un proceso de nueva Constitución. Este es el núcleo duro del Rechazo. Y esto, tan solo hace menos de dos años cuando decía que «Chile no necesita una nueva Constitución». Es lo que piensa y dice derechamente el Partido Republicano (PR), ese partido de bolsillo de nuestro pequeño Fuhrer local, José Antonio Kast. Ellos son hoy por hoy la voz más coherente y unida al interior de la Derecha, pese a las recientes bravatas del senador Ossandón diciendo que Chile Vamos no necesita al PR.

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De ganar el Rechazo se la jugarán para cerrar inmediatamente el ciclo de cambios constitucionales sin tocar la Constitución actual. En este escenario, con tiras y aflojas es posible que Kast cuente con apoyo suficiente en la Derecha en el Parlamento para olvidar cualquier propuesta de nuevo proceso constitucional. Ideológicamente tampoco les costaría mucho, tal como aconteció en la segunda vuelta de la elección presidencial. La misma Derecha que rechazaba de la boca para afuera el programa de Kast, apenas perdió su candidato corrió a apoyarlo de inmediato. Y eso, independientemente que Kast tuviese un programa impresentable desde todo punto de vista, incluído errores en las cuentas para financiar el programa, que la propia Derecha objetaba. (Y pensar que esta gente es la que más habla de «responsabilidad fiscal».)

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¿Que a la mayoría de chilenos esto no le gustaría? ¿Pero desde cuando los ricos han gobernado para las grandes mayorías? No hay que olvidar que para esta Derecha el mundo del neoliberalismo es el mejor de los mundos en el Capitalismo. Ellos siguen creyendo que su modelo socio-económico es el mejor. Esperan contar con una situación social y política como la de hoy, caracterizada por la falta de unidad del Pueblo y el casi desaparecimiento del fenómeno de rebeldía social. Esto, unido al hecho que los trabajadores entienden que el actual no es su gobierno, donde la miseria se extiende para una larga parte de la población, impera el trabajo informal, no crece la sindicalización y existe una inflación que no da tregua a los más pobres. La falta de un partido que represente sus intereses de clase y que luche por ello está por crearse. Todo esto hace decaer la lucha social y política, la que solo se ha agilizado por la campaña para el Plebiscito. Lo que se impone hoy es la corrupción y la delincuencia generalizada donde los narcotraficantes ocupan un lugar de destaque en el Chile de las poblaciones. Ese donde se concentra el grueso de la ciudadanía. Con este fenómeno el capitalismo ha vivido desde hace mucho tiempo. Es más, es una de sus características. Para combatirlo, los gobiernos de centro y Derecha tienen soluciones simplistas para tranquilizar al resto de la sociedad: más cárceles, más represión, más pesadas penas en la Justicia, criminilización más temprana de los jóvenes. En este contexto un gobierno de ultraderecha represora podría ser visto por muchos como una solución.

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Rechazar para Reformar

Vista la animadversión que la ciudadanía expresó al programa de Kast en la segunda vuelta presidencial y el que mucha gente quiera una nueva Constitución, la Derecha ha desarrollado una variante para concitar el apoyo en el Plebiscito. Así, nos dicen que esta Constitución cumplió su ciclo y que una nueva es necesaria. Al mismo tiempo afirman que el actual borrador que se presentará a voto en el Plebiscito no es «bueno». Ni siquiera merece la pena utilizarlo como borrador para elaborar una nueva carta fundamental. Como será de malo a sus ojos que Chile Vamos lo desechó incluso antes que se publicara el borrador final. Que es mejor dicen -sin ninguna prueba que demuestre esto – partir de una hoja en blanco.

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El problema para esa Derecha de «centro», que abjura  de Pinochet y el fascismo de los dientes para afuera, es que la posición troglodita de Kast y sus fanáticos seguidores no es la mejor carta de presentación hoy para ganar la gran masa de personas indecisas de frente al Plebiscito que viene. Y decimos hoy, porque ayer no más, en la elección presidencial, esa misma «Derecha ignoró haber dicho que ellos no eran fascistas y se volcó con todo detrás de Kast, olvidándose de todas sus piadosas declaraciones de derecha social o liberal o social-cristiana. No les costó ni una semana darse vuelta la chaqueta. Y se cambiaron en masa. De manera que el intento que hacen hoy de aparecer juntos pero no revueltos con el señor Kast en su – Rechazar y punto final –  intentando ganar votantes despistados, es dificilísimo de creer. Ganando el Rechazo dicen ellos «queremos tener una buena Constitución».

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Como todo el borrador es malo para ellos, hay que comenzar de cero para crear una «buena» Constitución. Como si lo que es bueno para unos fuese también bueno para otros. Como si la Constitución que ellos han defendido fuese «buena», «la casa de todos» y toda esa paja pseudo intelectual que venden. Por eso lo primero dicen es rechazar el texto propuesto. Completo. Para ellos en su soberbia y desprecio por quienes no consideran pertenecer a su clase social es inconcebible que unos «patipelados» puedan escribir nuestra Constitución.

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Proponen diversas alternativas para producir otro texto constitucional. Sus parlamentarios más recalcitrantes, aliados con muchos diputados y senadores de la Ex Concertación, nos dicen que «el poder constituyente debe volver al Congreso». Allí ellos se encargarían de hacer «las mejoras» correspondientes. Algo así como encargar al ex-senador Orpis de escribir una Ley de Pesca. Sería el Parlamento quien sabe lo que es una «buena» Constitución. ¿Quién les dijo que en la Constitución actual o el borrador propuesto para el Plebiscito el poder constituyente reside en el Parlamento[i]? Hay que ser muy caradura para decir esto con voz seria.

Otros, que no quieren hacer aparecer el Parlamento directamente en esto, conscientes del rechazo profundo de la ciudadanía para el conjunto de ellos como clase hasta el día de hoy, proponen que la nueva Constitución sea hecha por un comité de «expertos». Una palabra que suena bien. Suena como neutral. Y sobretodo suena como algo serio. Casi científico. Pero veamos. ¿Qué es un experto en escribir constituciones? Así a ojo cualquiera dirá que un experto en general es alguien que sabe mucho sobre un tema específico. Que tiene experiencia en aquello. Que tiene conocimientos teóricos y también prácticos sobre el mismo. ¿Tenemos ahora en Chile profesionales que hayan participado en la elaboración de alguna Constitución? ¿Y si tenemos, cuantos? ¿Más todavía, tenemos profesionales que hayan participado en la elaboración de alguna Constitución que haya resultado exitosa y por tanto «buena» como nos proponen? Las únicas personas que tienen hoy experiencia en la materia y que pueden exhibir sus aciertos y errores son las 154 personas que escribieron el borrador actual. Son hoy por hoy los mejores expertos. Solo que ellos, – no todos por supuesto – han sido vetados por todas las variantes de Rechazo. Que su trabajo no ha servido para nada. Que han hecho un borrador que «nos divide», que es de «ultra izquierda», que no es «la casa de todos», que es «revanchista», que «nos va a crear enormes problemas», etc.

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Asumamos que los abogados especializados en Derecho Constitucional son expertos. Entre estos hay unos cuantos con larga experiencia en la materia. Aquellos que en sus estudios, ¿serán ellos neutrales ideológicamente para que propusieran un texto, tal como es el objetivo de la Derecha, que «nos una a todos», sea «de consenso», y que «no nos divida»? La respuesta es un no rotundo. Una sociedad dividida en clases sociales antagónicas como la chilena donde los de arriba hacen ostentación de su desprecio en todos los ámbitos de la vida a los de abajo, esto es imposible. Por eso es que esta propuesta es solo para engañar incautos. No existen expertos neutrales ideológicamente. Ni constitucionales ni de ninguna otra disciplina. Los abogados constitucionalistas por ejemplo tienen una visión del país que debería ser y por lo tanto la Constitución que a esa visión corresponde tener. El problema de fondo aquí por lo tanto, se resume al proceso de selección de dichos expertos. ¿Como se haría esta selección?. ¿A dedo en la cocina del Parlamento? ¿Por el Gobierno? ¿Ambos?. Si fuese así, quienes se aviven y coloquen «sus expertos» tendrán una Constitución a su gusto. Este es el verdadero objetivo de esta variante por parte de la Derecha y no otro.

El Gobierno por su parte y parte de la ex Concertación proponen recomenzar todo de nuevo. Nuevo Plebiscito para elección de convencionales y todo el resto. ¿Pero realmente habrá alguien que esta idea tiene pies para andar? ¿Cree verdaderamente el Presidente que tendría los votos de la Derecha para esto? ¿Alguien cree que un texto constitucional podrá alguna vez gustarle a toda la ciudadanía? Y en el muy hipotético caso que la Derecha aceptara, ¿garantizaría un nuevo proceso la producción de un nuevo texto mejor que el actual? ¿Con las «mejoras» que el propio Gobierno nos dice que es necesario hacer? Claro que no. Nadie puede asegurar eso. Sobretodo porque esta opción también de hecho rechaza el actual borrador al proponer recomenzar nuevamente de cero.

Los proponentes de esta alternativa no quieren saber nada con elegir convencionales independientes. Es justamente esta elección democrática que dejó descolocados y desprestigiados al conjunto de la clase política. La mayor parte de los convencionales que escribieron el borrador son como se sabe independientes. El Partido del Orden en su conjunto no está dispuesto a otro bochorno para ellos como aquel.

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Para la defensa de esta viciada propuesta de Rechazar para Reformar, incapaz de ponerse de acuerdo en un método para proceder, los partidos políticos de la Derecha (y también los otros que apoyan esto) tienen eso sí el problema de organización de su campaña electoral. Los rostros de sus dirigentes están tan mal considerados por la ciudadanía, después de dos desastrosos gobiernos de Sebastián Piñera, que es necesario esconder de la campaña estos rostros en los días que siguen. Utilizan para ello como se ha demostrado «organizaciones de la sociedad civil» fantasmas por supuesto, fácilmente detectables como apéndices que son de sus propios partidos. Organizaciones financiadas con el dinero de la clase dominante, para que no quede duda que la opción que ellos representan es la opción de los dueños de Chile. Desde el señor Juan Andrés Camus, mandamás de la Bolsa de Valores hasta la familia Ossandón Larraín, entre muchos otros que se puede consultar directamente en el sitio del Servel. Varios «rancios» apellidos de nuestra burguesía local, asociaciones empresariales y arribistas con plata. Alguien puede creer que esa gente quiere una nueva Constitución?  O quieren conservar sus privilegios?

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A fecha 7/8/2022, según el Servel, los aportes para el Rechazo sumaban $650,685,984. Aquellos del Apruebo sumaban $72,370,493, para un total de $723,056,427 (mis subtotales). Esto es y redondeando, el 90% del total de aportes  faltando todavía 26 días para la elección) proviene de la clase dominante. Apenas el 10% ha sido colocado por los partidarios del Apruebo donde la mayor parte proviene de los partidos que lo apoyan (con la gloriosa excepción del Partido Socialista que no aparece con ninguna contribución).   Estos totales solo reflejan parcialmente los valores aportados por ambas campañas. El Servel ha decidido no publicar los aportes menores a 40 UF, sin dar cualquier explicación para esto.

Esto, para que la gente no olvide el enorme poder económico de la Derecha y como este puede comprar voluntades y hacer más visibles sus campañas electorales. Porque como ya se sabe, con plata se compran huevos. Curiosamente, casi todos los aportes de la Derecha aparecen a nombre de sus organizaciones sociales fantasmas creadas artificialmente para hacer aportes válidos a los ojos del Servel. Ninguno de sus partidos políticos aparece públicamente haciendo estos aportes. Para esconder aún más su cara frente a los electores. Como será la imagen que ellos propios tienen de lo que piensan de sí los electores!

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Juzgando por las reglas impuestas por el Servel para este caso y los resultados que se observan hasta aquí, esta es una competición totalmente desigual. Como lo demuestran fácilmente las cifras indicadas de las contribuciones, no da la misma posibilidad de propaganda a unos y otros. No cuentan con los mismos recursos para transmitir su mensaje. No siendo igual la competición electoral para ambos bandos, esta es por lo tanto anti-democrática. Sin embargo, esto ya no parece sorprender a nadie, tan desigual que es todo en este país y donde son tan favorables siempre las instituciones del Estado a la clase dominante como en este caso el Servel. Todas las elecciones en la historia de este país han tenido este sello. Todas las ventajas de ganar para los ricos y su propaganda millonaria, que nubla la vista y consigue confundir a los menos informados. Mal que mal, cualquiera se asusta cuando le dicen que las mujeres ahora van a abortar con nueve meses de embarazo en vez de parir su bebé, o que a usted le van a quitar su casa o no podrá ya educar a sus hijos.

En este punto vale la pena preguntarle al Servel, No habría sido más justo colocar la restricción de aportes globales en dinero iguales y acotados a la situación económica del país tanto para el Apruebo como el Rechazo, independientemente del número de organizaciones y del número de militantes de los partidos políticos que apoyan cada una de estas dos opciones?. Hasta que punto la millonaria propaganda electoral, además de llena de falsedades como la actual, confunde a los electores y no les permite votar correctamente en consciencia? Ah! la democracia y sus engaños!

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En cualquiera de las opciones del Rechazo vale la pena repetir el excelente comentario de Manuel Acuña en su último artículo publicado en El Clarín. ¿Si la gente aprobó con abrumadora mayoría tener una nueva Constitución, cómo es posible que se dé ahora la posibilidad de rechazarla? O dicho de otra manera, habiendo perdido por abrumadora mayoría, los apoyantes del Rechazo tienen otra oportunidad para tratar de ganar. Y por consiguiente, los partidarios del Apruebo deben dos veces confirmar que sí lo quieren. El matrero acuerdo del 15 de Noviembre ha pensado en todo!

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Aprobar para Reformar

Esta es una tercera variante un poco más retorcida que incluso aquella de la Derecha de Rechazar para Reformar. Se trata de decirnos sí señor, vamos a Aprobar este borrador. Pero hay que hacerle modificaciones. Así, este borrador lo trataremos en el Parlamento el que procederá a los cambios necesarios. Como se sabe, sobran votos en ambas Cámaras para desfigurar a placer el borrador propuesto. Y si por casualidad esto no funcionara, se pueden siempre dejar morir los plazos indicados en la famosas medidas transitorias, aquellas que fijan los plazos para implementación de los conceptos del borrador y su conversión en leyes de la República.

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La Derecha también se incorpora en esta variante, para mostrar que ellos pretenden salir ganadores en todos los escenarios que se presenten. Así, nos dicen que no basta en caso de victoria del Apruebo decir que se le harán «las modificaciones que correspondan» tal como lo dice sin pestañear la Ministra Vallejos, sin decir una palabra que es lo que se pretende cambiar. La Derecha no solamente pide sino que exige que el gobierno y sus partidos le digan exactamente que será negociado con ellos. Y un acuerdo sobre esto, debe ser hecho obligatoriamente antes de la elección. Esto es, la Derecha incluso perdiendo el Plebiscito pretende terminar con una Constitución que defienda sus intereses esenciales, lo sea, los económicos. Esto, porque los cambios en temas «valóricos» a la Derecha les tiene en el fondo rigurosamente sin cuidado. Es la economía donde ellos no pueden perder.

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De negociar favorablemente a sus intereses frente al Gobierno y sus partidos, estaríamos frente a un robo de proporciones. Un robo a un proceso que ha sido democrático de principio a fin, lo que a muchos tanto les pesa. Sería un total desconocimiento de la democracia más elemental.

Habíamos dicho en un comentario anterior que este proceso tendría el valor, entre otras cosas de permitir al Pueblo conocer mejor quienes son sus amigos y sus enemigos, desenmascarando a los falsos apoyantes. Ya lo estamos viendo y lo seguiremos viendo en los próximos días.

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Por Patricio Serendero

[i]     Constitución actual. Artículo 5º.- La soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas y, también, por las autoridades que esta Constitución establece. Ningún sector del pueblo ni individuo alguno puede atribuirse su ejercicio.

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Borrador propuesto ahora: Artículo 2

  1. La soberanía reside en el pueblo de Chile, conformado por diversas naciones. Se ejerce democráticamente, de manera directa y representativa, reconociendo como límite los derechos humanos en cuanto atributo que deriva de la dignidad humana.
  2. Ningún individuo ni sector del pueblo puede atribuirse su ejercicio.

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  1. Felipe+Portales says:

    Así es, desgraciadamente LA DERECHA VA A GANAR cualquiera sea el resultado del plebiscito, ya que la CC, en una decisión insólita e inédita en un proceso constituyente (y finalmente «suicida») estipuló que de ganar el Apruebo, ¡el Congreso que desempeñará el rol crucial de aplicar en leyes el nuevo texto será el actual -de la Constitución ya fenecida- con mayoría de derecha! Y «rendición» completamente gratuita ya que el Artículo 138 de la Reforma Constitucional de diciembre de 2019 (Ley 21.200) que le dio sustento legal, le permitía perfectamente convocar a nuevas elecciones legislativas inmediatamente después del eventual triunfo plebiscitario. Es decir, aunque «gane» el Apruebo, finalmente ganará el Rechazo…

    • Serafín Rodríguez says:

      Lo que resulta increíble, profe, es que a pesar de la evidencia que Ud. señala y que es pública y conocida, no le entre en la cabeza a tanta gente que sigue dando la hra con cantinelas que no tinen ninguna base en la realidad.

  2. Serafín Rodríguez says:

    Lo que resulta increíble, profe, es que a pesar de la evidencia que Ud. señala y que es pública y conocida, no le entre en la cabeza a tanta gente que sigue dando la hra con cantinelas que no tinen ninguna base en la realidad.

  3. Felipe+Portales says:

    Y le he preguntado a algunos dirigentes del PS y a otros del FA que por qué les regalaron a la derecha la crucial mayoría parlamentaria (al prorrogar el actual Congreso inéditamente por cuatro años más) conque podrá frustrar prácticamente todo lo que se apruebe en septiembre; y algunos me dicen ¡que no saben!; y otros me señalan que ¡porque no sentían que tenían el poder como para evitarlo! ¡No! Ya nos engañaron 30 años y votábamos por Aylwin, Frei RT., Lagos y Bachelet con ilusiones, mientras ellos exterminaban crecientemente los medios de comunicación de centroizquierda; seguían privatizando y concesionando grandes empresas y servicios públicos; consolidando las AFP, Isapres, ley minera, etc.; y defendiendo a Pinochet hasta su muerte. ¡No! Si no gritamos que el rey está desnudo (Andersen), podemos seguir perfectamente dejándonos engañar por otros 30 años más…

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