
Bachelet abre la puerta a una tercera candidatura: Kast responde y la oposición comienza a debatir su futuro
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La expresidenta no ha anunciado una candidatura para 2030, pero cuatro palabras bastaron para instalar nuevamente su nombre en el centro de la discusión política. Mientras José Antonio Kast llamó a evaluar las reformas de sus gobiernos, dirigentes de la izquierda valoraron su liderazgo y desde la derecha surgieron cuestionamientos sobre la renovación política. La controversia también dejó declaraciones machistas que fueron rechazadas por Evelyn Matthei.
La posibilidad de que Michelle Bachelet vuelva a competir por la Presidencia de la República ha irrumpido en el escenario político chileno, cuando todavía faltan más de tres años para las próximas elecciones presidenciales. No existe una candidatura formal, tampoco una proclamación partidaria ni un programa de gobierno. Pero una breve respuesta de la exmandataria ha sido suficiente para provocar reacciones en el Gobierno, la oposición y distintos sectores de la derecha.
La señal surgió durante una entrevista concedida al programa De la Región al Mundo, de TVU, el canal de la Universidad de Concepción. La académica Paulina Astroza le preguntó si, en su trayectoria presidencial, se cumpliría aquello de que no hay segunda sin tercera.
«Yo creo que sí. Yo creo que sí», respondió Bachelet.
La frase, pronunciada entre risas, dejó abierta una posibilidad que la propia expresidenta había descartado anteriormente. Sin embargo, no constituye por sí misma una decisión de competir en las elecciones de 2030.
Bachelet gobernó Chile entre 2006 y 2010 y, posteriormente, entre 2014 y 2018. Su eventual regreso supondría una nueva candidatura después de dos administraciones y de una extensa trayectoria internacional, que incluye la dirección de ONU Mujeres y el cargo de alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Del retiro de la candidatura a la ONU al regreso al debate nacional
Las declaraciones se producen pocos días después de que Bachelet retirara su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas.
La exmandataria explicó que había constatado la existencia de un «veto de facto» entre miembros permanentes del Consejo de Seguridad, situación que impedía reunir las condiciones necesarias para continuar su postulación.
Tras esa decisión, seis partidos progresistas participaron en un homenaje realizado en La Pintana, donde Bachelet dejó en claro que no pretendía retirarse de la vida pública.
En la entrevista con TVU precisó que aquella actividad no había sido solicitada por ella y que sus decisiones políticas las adopta personalmente.
También reiteró su disposición a trabajar por la unidad del progresismo, independientemente de la función que termine desempeñando.
De esta manera, su regreso al debate político nacional ha adquirido una nueva dimensión. Lo que inicialmente aparecía como la continuidad de su participación pública después de una candidatura internacional frustrada se ha transformado en una conversación sobre una eventual nueva postulación a La Moneda.
Kast responde y plantea revisar las reformas de sus gobiernos
Este jueves, el Presidente José Antonio Kast abordó por primera vez la posibilidad de una nueva candidatura de Bachelet.
Durante su participación en el Encuentro Empresarial del Sur, en Valdivia, el mandatario cuestionó la anticipación con que algunos sectores comenzaron a discutir las próximas elecciones.
«Esta ansiedad que se da en temas presupuestarios también se da en temas políticos y algunos ya están pensando en la próxima elección», señaló.
Kast reconoció que es legítimo que existan distintos liderazgos y recordó su propia trayectoria como candidato presidencial. Sin embargo, sostuvo que una eventual nueva candidatura debe ir acompañada de una revisión de las políticas implementadas anteriormente.
«Lo que sí hay que dejar asentado siempre es si las políticas públicas que se llevaron adelante en las décadas anteriores fueron las correctas o no las correctas. Y eso hay que evaluarlo», afirmó.
El Presidente mencionó entre las materias que considera necesario revisar las reformas tributaria, laboral y educacional, además de las políticas relacionadas con las fronteras.
Sus declaraciones introducen un elemento adicional en la controversia: el eventual regreso de Bachelet no solamente abre una discusión sobre el futuro de la oposición, sino que también reactiva el debate sobre los resultados de sus dos gobiernos.
Las reformas impulsadas durante su segunda administración fueron objeto de intensas controversias políticas. Su balance continúa dividiendo a los distintos sectores, particularmente en materias de educación, tributación y relaciones laborales.
Por ahora, Kast ha situado allí el eje de su respuesta, sin que exista todavía una candidatura formal a la cual confrontar.
El Partido Socialista valora su liderazgo, pero no hay proclamación
Las reacciones dentro de la oposición han sido mayoritariamente de reconocimiento a la trayectoria de Bachelet, aunque con diferencias respecto de la oportunidad de iniciar una discusión presidencial.
La presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, sostuvo que la exmandataria continúa siendo una figura relevante para su colectividad y para el conjunto del progresismo.
«Creo que siempre es una buena noticia saber que tenemos muchos liderazgos disponibles», declaró la senadora, quien también destacó el papel de Bachelet como referente político.
Sin embargo, Vodanovic evitó presentar sus declaraciones como una candidatura definida y cerró su respuesta señalando que el tiempo determinará las decisiones futuras.
Desde otros sectores de la oposición se ha planteado que todavía es prematuro iniciar una carrera presidencial, cuando el Gobierno de Kast se encuentra en su primer año y existen discusiones inmediatas sobre presupuesto, políticas sociales y organización de las fuerzas opositoras.
La distinción no es menor. Reconocer la vigencia política de Bachelet no equivale necesariamente a respaldar desde ahora una tercera candidatura.
Tampoco existe una definición conjunta de los partidos que integran la oposición respecto de quién debería encabezar una eventual alternativa presidencial en 2030.
La derecha cuestiona la falta de renovación de la izquierda
Entre los dirigentes de derecha, una de las críticas más reiteradas ha sido que la eventual candidatura de Bachelet pondría de manifiesto las dificultades de la izquierda para construir nuevos liderazgos.
La senadora de Renovación Nacional Camila Flores cuestionó que los sectores opositores vuelvan a considerar figuras que ya ejercieron la Presidencia.
A su juicio, resulta problemático que se discuta nuevamente el nombre de Bachelet cuando todavía falta un largo período para las próximas elecciones. También sostuvo que los partidos deberían promover una renovación de sus cuadros políticos.
El diputado Diego Schalper planteó una inquietud semejante, aunque centrada en los efectos que podría tener el retorno de Bachelet sobre otras figuras del progresismo.
Mencionó al expresidente Gabriel Boric y al alcalde Tomás Vodanovic, preguntándose qué espacio político conservarían si la expresidenta volviera a ocupar el centro del escenario.
Se trata de cuestionamientos que introducen una discusión sobre la renovación generacional y la organización futura de las fuerzas políticas.
Sin embargo, por ahora no existen decisiones electorales que permitan establecer si Bachelet terminará compitiendo, si su eventual candidatura contará con respaldo transversal o si surgirán otras alternativas dentro de la oposición.
Los comentarios de Olivares y la respuesta de Evelyn Matthei
La controversia también derivó en declaraciones que excedieron la discusión sobre las propuestas y los gobiernos anteriores.
El diputado Javier Olivares, del Partido de la Gente, sostuvo que Bachelet debería alejarse de la política y dedicarse a su familia.
«Ojalá que la señora Bachelet se vaya a su casa y que disfrute a sus nietos», señaló.
Posteriormente, aludió a Evelyn Matthei y sugirió que ambas podrían dedicarse a cocinar cazuelas.
Las palabras provocaron críticas por recurrir a estereotipos domésticos para cuestionar la participación de mujeres que han desarrollado extensas carreras políticas.
La propia Matthei, pese a sus diferencias con Bachelet, rechazó las declaraciones.
«Michelle Bachelet y yo tenemos caminos e ideas políticas muy distintas, pero ambas nos hemos ganado con trabajo y trayectoria el derecho a decidir sobre nuestro futuro», afirmó.
La excandidata presidencial agregó que las mujeres deben ser evaluadas por sus capacidades, ideas y gestión, y no por las tareas del hogar.
La diputada Pamela Jiles también cuestionó las expresiones de Olivares, integrante de su propio partido, y otras declaraciones personales dirigidas contra Matthei.
El episodio dejó planteada una distinción relevante: una eventual candidatura de Bachelet puede ser cuestionada por sus políticas, su trayectoria, sus resultados de gobierno o la necesidad de renovación política. Las referencias a la cocina, la familia o los nietos pertenecen a otro registro de discusión.
Una reunión política la próxima semana
El debate podría adquirir nuevos elementos durante los próximos días.
Según informó La Tercera, Bachelet tiene previsto sostener una reunión con presidentes de partidos y referentes de la oposición, en el marco de sus conversaciones sobre el escenario político nacional.
La cita no ha sido presentada como una instancia de proclamación presidencial. Su importancia radica, más bien, en que permitirá conocer con mayor claridad qué papel pretende desempeñar la expresidenta en la articulación de las fuerzas progresistas.
Hasta ahora, Bachelet ha expresado su voluntad de contribuir a la unidad de ese sector y ha dejado abierta la posibilidad de una tercera candidatura. Son dos definiciones relacionadas, pero no necesariamente equivalentes.
Una discusión que recién comienza
La eventual candidatura de Michelle Bachelet reúne varios debates que todavía no tienen una respuesta definida.
Uno se refiere al balance de sus dos gobiernos y a las reformas que impulsó. Otro tiene relación con la capacidad de los partidos de izquierda y centroizquierda para promover nuevas figuras. Un tercero apunta a la organización de una oposición que enfrenta al Gobierno de Kast y que todavía no ha definido un proyecto común para las próximas elecciones.
También permanece abierta la pregunta sobre el papel que la propia Bachelet desea asumir.
Por el momento, no hay candidatura proclamada ni una competencia presidencial formalmente iniciada. Lo que existe es una señal política que ha reactivado discusiones pendientes y que probablemente continuará generando reacciones.
El desafío inmediato para los partidos opositores no consiste solamente en responder si respaldarían un nuevo intento presidencial de Bachelet, sino en definir qué propuestas y qué formas de organización pretenden construir durante los próximos años.
Esa discusión comienza ahora, mucho antes de que los electores deban pronunciarse sobre los nombres que finalmente aparezcan en la papeleta presidencial.
Fuentes: TVU, La Tercera, Diario Concepción, BioBioChile
