
Si usted no protesta al producirse una injusticia en su contra, nadie lo hará. O se convierte en un protestador oficial o protestante compulsivo, en una sociedad diseñada por la oligarquía, para empelotarlo. Descuerarlo hasta quitarle el taparrabos o esos calzoncillos de tocuyo. Entonces, usted se queda en la casa por temor a ser el hazmerreír. No hay dobles lecturas en














