
La polémica se originó tras una publicación de El Mercurio, que reveló que Muñoz firmó un decreto que otorgaba la concesión a la iniciativa del cable submarino, documento que fue dejado sin efecto 48 horas después, en medio de revisiones técnicas y administrativas. Consultado por este antecedente, Elizalde recordó que el propio Muñoz ya había explicado en una entrevista












