
La crisis política y social en Bolivia entró en una nueva fase este fin de semana luego de que el presidente Rodrigo Paz decretara un estado de emergencia de 90 días y ordenara el despliegue de las Fuerzas Armadas para despejar carreteras bloqueadas por manifestantes. La medida busca poner fin a casi siete semanas de movilizaciones que han paralizado amplias zonas del












