
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, sostuvo que el Instituto Nacional de Derechos Humanos tiene un “tinte de izquierda” que debe ser corregido. La propuesta del Ejecutivo contempla modificar la integración de su Consejo y revisar sus atribuciones judiciales, en particular la facultad querellante. El debate alcanza además a la autonomía del organismo y a los estándares








