
Mientras el desempleo aumenta, la industria se contrae y la inversión continúa sin despegar, una comisión convocada por el Gobierno propone flexibilizar la jornada laboral y las normas de contratación. Más que una discusión sobre las 52 horas, el debate reabre una pregunta de fondo: ¿puede Chile salir del estancamiento aplicando las mismas recetas económicas de las últimas













