La rápida reacción del ministro Claudio Alvarado y de la presidenta del Senado, Paulina Núñez, a la reaparición de Camila Vallejo revela que la exvocera sigue siendo una de las figuras políticas con mayor capacidad para disputar la agenda pública.
La ofensiva ante el Tribunal Constitucional puede contener algunos artículos de la megarreforma, pero no resolverá el problema central de la oposición: después de perder el gobierno, el Congreso y la iniciativa política, la izquierda todavía no logra explicar qué país quiere construir. Su desafío no consiste sólo en resistir a la derecha, sino en comprender por qué una
Declaración conjunta de seis partidos busca contener la crisis abierta por las negociaciones del PPD y del Partido Socialista con el ministro Jorge Quiroz. Aunque el PPD suscribió el texto unitario, persisten las dudas por el acuerdo alcanzado horas antes por sus senadores con el Gobierno sobre la invariabilidad tributaria.
La noticia publicada este lunes por La Tercera sobre las negociaciones en torno a la megarreforma de José Antonio Kast revela algo más profundo que una diferencia táctica entre partidos. Lo que está en juego no es un acuerdo legislativo ni una rebaja tributaria. Lo que está en juego es la identidad misma de la oposición chilena.
Un nuevo foco de conflicto se abrió en la escena política tras la reunión entre parlamentarios del Partido Comunista (PC) e independientes con el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot. El encuentro, realizado en la sede del ex Congreso Nacional en Santiago, tuvo como eje central el controvertido "Proyecto de Reconstrucción" o
La crítica central apunta a la propuesta del Ejecutivo de reducir el impuesto a las grandes empresas del 27% al 23%, una medida que, según Carmona, evidencia una decisión ideológica clara: favorecer a los sectores de mayor poder económico en desmedro de las mayorías.
Sea como fuere, al revés de las proclamas del fascismo intentando apoderarse del futuro, en la izquierda no creemos que el futuro pertenezca a nadie en particular. En definitiva eso no se puede prever, aunque eso si, observando el desarrollo histórico vemos un consistente—aunque no lineal—progreso humano no sólo en un sentido tecnológico, económico o científico sino
En esa batalla, los intentos de fractura no son ingenuos. Son estratégicos. La pregunta es si el Partido Comunista resistirá la presión externa e interna y logrará definir una línea clara. Porque en política, cuando se enfrentan proyectos de sociedad antagónicos, la claridad suele pesar más que la moderación. Y la ciudadanía que votó contra Kast lo sabe.
La derrota frente a la ultraderecha no fue un accidente, fue el resultado de un proceso. Un proceso de moderación excesiva, de miedo al conflicto, de adaptación al marco neoliberal heredado. Gobernar no es solo administrar; es también confrontar intereses, asumir costos, incomodar.
El Partido Comunista de Chile (PC) emitió una declaración pública en la que rechaza y condena enérgicamente la ofensiva militar atribuida a Estados Unidos contra Venezuela, a la que calificó como una acción criminal con graves consecuencias para la paz y la estabilidad regional.