
La escena política chilena empieza a adquirir una coherencia brutal. Por un lado, el gobierno de José Antonio Kast impulsa con obstinación ideológica una rebaja tributaria para las grandes empresas y elimina impuestos a las ganancias bursátiles. Por otro, firma recortes por $413 mil millones al sistema público de salud en medio de una alerta sanitaria oncológica, listas de













