
Bessent: Alza en rendimientos de bonos del Tesoro de EE.UU. refleja «cuestiones globales»
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El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años alcanzó su mayor nivel en casi dos décadas, por encima de 5 por ciento, lo que implica nuevas presiones no sólo para el mercado sino para las mismas finanzas públicas de Estados Unidos.
De acuerdo con agencias, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años –que se usa como referencia para otros mercados y deudas soberanas– aumentó hasta 5.04 por ciento, el nivel más alto desde 2007, y luego moderó su ascenso.
Durante una audiencia frente al Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, realizada esta mañana, Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, justificó que el aumento de los rendimientos se debe a “cuestiones globales”.
Además, señaló la necesidad de abordar el déficit público del país, como otro factor que influía en el cupón que piden los inversionistas. De acuerdo con informes del Tesoro publicados a inicios de septiembre, el déficit presupuestario en Estados Unidos alcanzó 1.97 billones de dólares.
El alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años se da al tiempo que los mercados prevén una mayor inflación, dada la nueva escalada en el precio del petróleo. El crudo Brent subió 2 por ciento y cotizó por encima de los 108 dólares por barril.
La espiral al alza en el precio del crudo viene desde los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán, pero se atizó con el cierre de Petroline, un oleoducto de Arabia Saudita que es vital para el suministro con un estrecho de Ormuz bloqueado.
Los ataques contra Medio Oriente, acompañados o respaldados por Estados Unidos, se están volviendo un balazo en el pie para las finanzas públicas de la potencia norteamericana, pues al no haber control sobre la inflación, desatada por el efecto dominó que tiene el encarecimiento del petróleo, el banco central podría subir más las tasas de interés.
Actualmente, la referencia de fondos federales en Estados Unidos está entre 3.5 y 3.75 por ciento, y hoy arranca la reunión de la Reserva Federal (Fed por su siglas en inglés), con este contexto a cuestas.
Según datos de CME Group, los inversores estiman ahora en 93 por ciento la probabilidad de que la Fed suba las tasas un cuarto de punto porcentual para contener la inflación, frente a 59 por ciento de hace una semana; lo que implicaría el primer aumento desde julio de 2023.
Analistas e inversores han apuntado a varios factores detrás del alza de los rendimientos en los bonos del Tesoro a 10 años, entre ellos el aumento de los precios del petróleo y la preocupación por la trayectoria fiscal de Estados Unidos.
Los rendimientos de los bonos estadunidenses han aumentado a pesar de las recientes operaciones de recompra de deuda a largo plazo realizadas por el Tesoro. Durante su audiencia, Bessent describió estas acciones como una forma de inyectar liquidez y contrarrestar —o al menos frenar— el alza de los rendimientos.
De acuerdo con una encuesta realizada por Bank of America, y consignada por Bloomberg, aproximadamente un tercio de los gestores de fondos consultados señaló que una subida desordenada de los rendimientos constituye un riesgo extremo para el mercado, por delante de una burbuja de inteligencia artificial o un nuevo choque inflacionarios.
Fuente: La Jornada
