
Desde principios de mayo, Bolivia vive una serie de movilizaciones sociales, bloqueos de carreteras y enfrentamientos con epicentro en La Paz y El Alto. Las protestas fueron convocadas inicialmente por la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores sindicales y campesinos, pero con el tiempo incorporaron la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.














