
La información internacional nos trae la asombrosa noticia de que en Estonia a las cárceles le sobra un 42 por ciento de sus celdas. Esto se debe a que los delincuentes han disminuido en más de un tercio en los últimos 10 años, por lo que algunos sugieren que este espacio carcelario desocupado se le podría arrendar a aquellos países que tienen una sobre población penal.














