
No vale la pena seguirle el juego al show de este presidente, que además de criminal, como sus predecesores en el cargo, es un imbécil y un malvado enfermizo. Dicho esto hay algo en esa verborrea que sí parece claro. Se trata de la guerra comercial contra todos, adversarios y aliados. Esa es una línea clara. Y esa línea se va a volver contra Estados Unidos.













