
El peligro —cada vez más real— de una confrontación a gran escala, con la amenaza explícita del uso de armas nucleares, se concentra hoy en la creciente tensión entre Rusia y la OTAN. Ya no se trata únicamente de la guerra entre Rusia y Ucrania, sino de un conflicto más amplio: una guerra por delegación sostenida durante cuatro años por la alianza atlántica contra Moscú,














