
Cuando corrupción, delito y violencia están en manos de “los de arriba”, el establishment habla de “riesgos no deseados de la inversión y la producción”… pero, cuando corrupción y violencia están en manos de “los de abajo”, el mismo establishment califica aquello como “graves hechos propios del terrorismo y la delincuencia”. Bajo ese amparo y parámetro actúan Justicia y Prensa.














