
Entre “votar” y “botar” hay que apoyar una alternativa a la estructura económica, educativa, cultural y social del Chile actual, que sabemos es insatisfactoria. Votemos entonces por quienes apunten a un cambio real y botemos al tacho de los residuos a quien defienda las viejas recetas que simplemente son administradoras del gastado e injusto modelo neoliberal.












