
La condena de cinco años del exdirector de la Dirección de Inteligencia del Ejército, Schafik Nazal Lázaro, y del exjuez Juan Antonio Poblete por interceptar ilegalmente las comunicaciones del periodista Mauricio Weibel mientras investigaba el caso de corrupción conocido como Milicogate, trasciende con mucho a sus protagonistas.












