
La última encuesta Pulso Ciudadano volvió a encender las alarmas en La Moneda. Aunque la aprobación del presidente José Antonio Kast subió levemente hasta 31,2%, el estudio muestra un dato mucho más profundo y estructural: la consolidación de un clima social marcado por el pesimismo económico, la sensación de retroceso del país y una fuerte desconfianza hacia la capacidad







