
El aplastante triunfo de Jeannette Jara no solo marca el inicio de su campaña presidencial, sino también un reordenamiento del eje político chileno. El Partido Comunista toma el liderazgo del progresismo, mientras el centro se reduce y la derecha se radicaliza. ¿Puede una izquierda popular, diversa y moderna construir gobernabilidad sin ceder sus convicciones?














