
Entre eufemismos, unidos al lenguaje críptico, se deslizan las mentiras. Entonces, los vagabundos, no lo son. Más bien se trata de personas amantes de la libertad; pensadores, aburridos de vivir en la sociedad, empeñados en descubrir la razón de la existencia humana. El lenguaje sirve para un barrido y un fregado en una sociedad atrapada por las mentiras. Por ende, toda














