
Hay algo que las derechas latinoamericanas han aprendido extraordinariamente bien: construir elecciones alrededor del miedo. El miedo al comunismo. El miedo a la delincuencia. El miedo a los inmigrantes. El miedo a perder los ahorros. El miedo a la expropiación. El miedo a la izquierda. El miedo al desorden. El miedo, finalmente, a que el país deje de ser reconocible. El









