
Andy Burnham asumió esta semana como nuevo primer ministro del Reino Unido con una promesa ambiciosa: poner fin a una década de inestabilidad política y construir "un nuevo modelo político y un nuevo modelo económico" para el país. Su llegada a Downing Street convierte al dirigente laborista en el séptimo jefe de gobierno británico desde 2016, una cifra que refleja la













