
Y la democracia, ¿dónde se sitúa? Siempre al servicio del poder. Máscara de afable sonrisa, que oculta las ansias de riqueza, en la desenfrenada injusticia social, dirigida por una minoría privilegiada. Los puestos en la mesa del gran banquete son limitados y obedecen a una necesidad social.














