
Washington lanzó una nueva ofensiva para aislar económicamente a Teherán y advirtió que empresas, bancos y países que continúen haciendo negocios con la República Islámica podrán quedar expuestos a sanciones estadounidenses. Scott Bessent anunció la ampliación de las sanciones secundarias a cinco sectores de la economía iraní, aunque evitó fijar plazos y, por ahora, no














