
La salida de Priscilla Carrasco de la dirección del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) se ha convertido en una de las controversias más sensibles del Gobierno. La decisión, adoptada —según reconoció la ministra de la Mujer, Judith Marín— “por encargo del presidente Kast”, ha desatado críticas transversales no solo por su trasfondo político,














