
Parece claro que si el presidente José Kast confunde metáfora con exageración hiperbólica y esta última es el tono constante de la mayoría de sus promesas, a los chilenos nos espera una larga lista de constataciones frustradas en los próximos cuatro años. O sea, promesas incumplidas que develan mentiras de fondo y mentiras de fondo que no reemplazan ni embellecen el viejo









