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Julian Assange: el valor de la libertad

El Tribunal de Apelaciones de Londres acaba de dar el pase para que Julian Assange sea extraditado a los EE.UU. donde arriesga hasta 175 años de prisión por develar secretos intolerables para la legitimidad del Poder. Una especie de crucifixión en vida en las fétidas mazmorras del Imperio, como escarmiento para todos los que pretendan seguirlo.

Porque se trata precisamente de eso, de la legitimidad, que es el  supremo valor político que permite al Poder su continuidad, desarrollo y estabilidad en el tiempo.

Para llevar a cabo sus operaciones el Poder, desde siempre, ha necesitado de información secreta, reservada, que no permita saber a la ciudadanía sus reales propósitos, porque al develarlos la autoridad pierde legitimidad y hace tambalear su potestad, la que no pude sostenerse solo en el uso de la fuerza indefinidamente. Y es la irrupción de las nuevas tecnologías la que hace cambiar completamente el escenario del secretismo.

Todos nosotros, y usted también estimado lector, todos los días ingresamos a través del celular, la notebook, el iPad, la PC, a sitios reservados de información: el correo electrónico, sitios con membresía, a nuestra cuenta bancaria o de pensiones, a un área de nuestra empresa que requiere una clave, etc. Y lo hacemos por medio de una contraseña que está encriptada. Y en una sociedad completamente informatizada como la nuestra, esto es capital. Es lo que nos permite o deniega el acceso a amplias zonas y lugares de información privada. Es la criptografía la que separa hoy el mundo privado de lo público. Y de ello se dio cuenta tempranamente Assange, cuando siendo un adolescente llegó a la conclusión que la convergencia entre activismo y tecnología ya estaba madura.. El propio Assange ha dicho que la criptografía  no solo puede proteger las libertades de los individuos, sino la soberanía y la independencia de países enteros y el proceso de una emancipación global. La codificación es parte del universo, y se trata aquí de emplearla como un arma defensiva y ofensiva. Claramente en los años ’90 fue bastante ofensiva, pero hoy cuando todas las potencias están a full con gigantescos equipos de ciberespionaje,  hackeando a otras naciones y con programas masivos de vigilancia  a sus propias poblaciones; la encriptación, el software libre y el hardware abierto son las principales herramientas para defenderse de la conspiración de los Estados y las corporaciones contra sus pueblos. Esos son los fundamentos sobre los que descansa WikiLeaks. La sociedad civil puede y debe ser capaz de enfrentarse a esta amenaza a su  libertad y para ello debe enfrentarse a esta maquinaria que la amenaza en su propio terreno.

Pero, ¡ay!, la izquierda y el progresismo mundial no los han seguido en esta cruzada. Se han batido solos en sus grupos de chat y correos cifrados. Assange, probablemente, mas solo que nadie arrastrando su cruz. Siete años en la embajada de Ecuador en Londres, vendido por Lenin Moreno a cambio de un empréstito, se permitió su captura. Ahora dos años mas en las cárceles británica y la posibilidad de extradición a EE.UU para pudrirse de por vida tras una jaula.

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Si el caso WikiLeaks hubiera ocurrido en los año ’60 o ’70 del siglo pasado, probablemente la suerte de Assange y muchos otros ciberlibertarios hubiera sido muy distinta. Por mucho menos, en esa época,  fue encarcelada Angela Davis en EE.UU y una ola de protesta a nivel mundial obligó a su liberación. ¿Por qué ahora es distinto?

Quizás nuestra élites progresistas han estado muy ancladas a los paradigmas de análisis clásicos, decimonónicos y de Guerra Fría. Como dijo MacLuhan en su época, a mirar el presente a través del espejo retrovisor, o sea, tratar de resolver los problemas de hoy con la herramientas de ayer.

Tal vez la rebeldía  y la búsqueda sin claudicaciones de la libertad que exhiben estos personajes, y que no permite adscripción a ideología, partido o institución alguna, también los haya alejado de la izquierda y el progresismo institucionalizado. Porque si usted anda por la vida clamando justicia y libertad y no está respaldado por organización, partido, gremio o institución alguna ¿a dónde va a ir a parar? Bueno, a la cárcel, con casi toda seguridad.

Con el periodismo profesional Assange también  ha tenido una relación compleja. Si bien ha sido una fuente importante para muchas revelaciones, esto de tener un buzón de filtraciones públicas (WikiLeaks) sobre el que no se tiene dominio alguno porque es de dominio de todo el mundo, es algo que los incomoda. El periodismo profesional está acostumbrado a trabajar con fuentes y a ‘negociar’ con sus fuentes. Eso le permite ‘golpear’, tener las exclusiva. Pero con una fuente que es de dominio público ¿cómo lo hacemos? No solo eso, el periodista puede usar WikiLeaks como fuente, pero después el propio usuario puede ir a la fuente a verificar qué uso le dio el periodista a los datos que están disponibles para todos. Assange llama a esto ‘periodismo científico’, y un escalofrío recorre las espalda de los jefes de medios.

WikiLeaks , Assange y los ciberactivistas, son tal vez los creadores del mas visionario proyecto para salvaguardar la libertad de la sociedad civil. Pusieron en evidencia, a los ojos de todo el mundo, que en la sociedad informatizada en que vivimos, el poder se sostiene y se reproduce en la información que obtiene, genera, administra y oculta; y que ese es un territorio de lucha política, que todos los nuevos revolucionarios y luchadores por la libertad deben abordar con urgencia.

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En una época en que el avance del capitalismo de vigilancia y la cultura del control se acercan ya a la distopía,  Assange, una figura ya cristológica en la soledad de su celda,  nos ha dado un ejemplo de entereza, lucidez y arrojo como nadie en la defensa de la libertad como un bien intransable, porque como decía Orwell “Si la libertad significa algo, será, sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír.”

 

Por Mauricio Bravo A.

 

 

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  1. Los chupa botines de USA , los degradados ex colonialistas y perros anti pueblo , los INGLESES, fieles a su cometido actual , mandan a la muerte a Assange
    para recibir las limosnas navideñas de Biden&mercenarios,SA, que se llenan la “sanguchera” con la libertad de prensa monopólica de USA.

  2. Ricardo Manterola says:

    Hola a todos. Todo pueblo tiene derecho a saber que cresta está haciendo un gobierno en nombre del Estado, tiene derecho a saber si un gobierno está convirtiendo al Estado en una máquina terrorista cometiendo crímenes de guerra en su propio país o en país ajeno. Julián Assange hizo lo que cualquier periodista decente habría hecho, revelar información escondida como secreto de estado para que el pueblo norteamericano y el mundo no supieran de las atrocidades que significó la guerra de Irak y la invasión de Afganistan. Qué es un secreto de Estado, como debe usarse, cuánto debe durar ( 50 años como en EE.UU, cuando los responsables de algún crimen esten muertos ? ). Necesitamos que algún académico que nos aclare esto. Cómo se usa el secreto de Estado en Chile, sólo es atingente a cuestiones militares ? ó también se puede usar para encubrir grandes contratos comerciales con farmacéuticas internacionales. Hoy el mundo y Chile reclama “transparencia” ( la CIA sabe perfectamente cuál es el gasto militar y en que de cada país ). Propongo que las distintas organizaciones sociales y ciudadanas que buscan la liberta de información se pronuncien en favor de Assange.

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