Una de las movilizaciones unitarias más importantes que se realizaron en el período de lucha en contra de la dictadura cívico militar encabezada por el dictador Augusto Pinochet, fueron las Jornadas de Paro Activo del 2 y 3 de julio del año 1986. Rescatando algunos elementos de la Memoria Histórica Popular, reproduzco a continuación la Editorial del Boletín N°26 del Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) V Región:

 

“EDITORIAL: PARO NACIONAL

 

De las herramientas con que cuenta un Pueblo acosado pero decidido a zafarse de la dictadura, sin lugar a dudas la más efectiva  es el Paro Nacional; y ello es así porque representa un grado de desobediencia al orden establecido que ni el más ciego dictador puede ignorar.

También es efectiva esta herramienta, porque es una manifestación de fuerza que tiende a colocar al Pueblo en un papel protagónico en la lucha anti dictatorial, desplazando del centro del acontecer nacional la política de pasillos, las reuniones y las declaraciones tanto de voceros del pinochetismo, como de dirigentes más o menos representativos.

En palabras simples, el Paro se hace porque es una herramienta de lucha efectiva y porque, además, es una herramienta popular.

Sin embargo, el Paro no es efectivo por sí mismo, sino en la medida que tenga un contenido y una forma definida. En este sentido, el Paro no debe ser una simple paralización de actividades; debe ir más allá de ello, con un Pueblo movilizado que ocupa el rol que le corresponde, apoyándose en esta coyuntura para lograr más y mejor organización, y para avanzar en la Unidad. El Paro debe ser ante todo, una lección permanente de los beneficios de la Unidad en la acción, que obligue a su vez, a la unidad de las dirigencias políticas. Entonces, el Paro debe ser activo y cohesionador.

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En segundo lugar, si el Paro no es simplemente una paralización de actividades, entonces debe dirigirse a dejar en evidencia la caótica situación de desgobierno en que está sumido el País por obra de Pinochet. Debe ser un Paro que resalte y agudice las contradicciones de la dictadura. Debe ser demostrativo de la capacidad del  Pueblo para darse por sí mismo su propia organización, que defina la forma y contenido de su lucha.

El Paro Nacional del 2 y 3 de Julio tiene que ser esto, porque sólo así será un paso adelante, un escalón más arriba en la lucha anti dictatorial. Este paso, que no es la culminación de la tarea, permitirá ganar confianza en la capacidad de movilización y concertación del Pueblo; en un paso que debe ser colocado en un rol protagónico y  desequilibrante que reordene en su favor el actual panorama político.

Debilitar a la dictadura, ganar en unidad y organización, elevar el nivel de lucha anti dictatorial y convertirse en actor principal de ella…ésas son las tareas del Pueblo en este Paro Nacional.

CON LA UNIDAD DEL PUEBLO, VENCEREMOS”

Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 2 julio 2020

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