Crónicas de un país anormal

El impuesto a las grandes fortunas

Para el calvinismo la riqueza es un signo de que el cielo está cerca de los afortunados. Estamos acostumbrados a la vivencia de la filosofía del libre albedrío y, con frecuencia, solemos olvidar que, por ejemplo, en el siglo XVII existió el monismo determinista de Baruk Spinoza, como también esa misma visión de la salvación eterna de Juan Calvino: sólo sirve la fe, y las obras no tienen importancia en la consecución de la vida eterna, (ver Max Weber en ´La ética protestante en el espíritu del capitalismo´).

La diputada Josefa Hofmann, muy indignada, expresó que no todos los pobres eran buenos, (le faltó completar la frase ´los ricos son mucho mejores porque trabajan, crean empresas y dan empleo a los pobres – y agrega – sin los ricos la sociedad no funcionaría, y los políticos se comerían toda plata´).

Chile tiene cinco magnates entre los grandes millonarios destacados por la Revista Forbes, lo cual es un récord para un pequeño país de 19 millones de habitantes, y a punto de caerse al mar, (largo y agosto). Se puede enumerar 11 familias dueñas de Chile y, entre todas ellas capitalizan 31.500 millones de dólares; en orden decreciente figuran:

los Luksic, con 13.500 millones de dólares

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los Paulman, 4.400 millones de dólares

los Matte, los Piñera, los Solari y los Saied, con 2.500 millones de dólares de dólares, respectivamente

los Ponce Lerou y los Angelini, con 1.680 millones de dólares; Roberto Angelini, 1.300 millones de dólares.

los Yarur, 1.200 millones de dólares

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Estos potentados se comen casi toda la torta del PIB nacional dejándole los restos a la casi totalidad de los chilenos. Estas cinco familias equivalen al 0,01 de la población total del país. En el índice Geni, que mide la desigualdad, Chile tiene cinco puntos, (de uno a diez, en que uno corresponde a la igualdad plena y diez, a la desigualdad absoluta), previo a la recaudación de impuestos, y baja muy poco una vez cobrados los impuestos, por consiguiente, está ubicado entre los países más desiguales del mundo, además de destacarse como racista y clasista.

El Presidente Piñera sabe muy bien que el PIB chileno le pertenece, por tanto, lo reparte con su familia y con sus amigotes, por consiguiente, hay que tratar de que estos amigos no gasten ni un peso durante el tiempo que dure la pandemia y la crisis económica, (y si logran enriquecerse, tanto mejor).

Hasta ahora todos los fondos de ayuda, mal planificados y muy mal repartidos, existen como producto del aporte de todos los chilenos vía impuestos, es decir, de los más pobres quienes, a través del IVA versan el 50% de la reserva fiscal, lo cual significa que los pobres terminan pagando el subsidio de cesantía, la canasta de alimentos, (con foto del Presidente Piñera incluida), el bono y el préstamo a las capas medias, el Ingreso Familiar de Emergencia, (IFE), la garantía estatal a los créditos bancarios a las pequeñas y medianas, que terminan favoreciendo a las grandes empresas…

A diferencia de los millonarios del mundo, dueños de las empresas más importantes del capitalismo occidental, que escribieron sendas cartas a los mandatarios de sus gobiernos para solicitarles que les aumentaran los impuestos, en Chile – salvo Andrónico Luksic – la mayoría de los multimillonarios han mirado para el lado. El Presidente de la República, uno de ellos, acaba de recibir de los Cueto – dueños de Latam – el pago del dinero adeudado a su empresa familiar.

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Parece obvio que nadie puede engullirse millones de dólares sin que arriesgue el envenenarse: por muy avaros que sean los ricos en algo tienen que gastar, por ejemplo, en el mercado de lujo del Parque Arauco y de La Dehesa, donde se pueden adquirir relojes, carteras y otros artículos de finísimas marcas, o a lo mejor un costoso vino francés, (el Presidente Piñera fue a buscarlo a Vitacura), al menos, pagan el impuesto regresivo del IVA.

Respecto al impuesto de primera categoría los ricos no necesitan la asesoría de onerosos bufetes de abogados, pues el Presidente y sus parlamentarios cohechados ya han hecho lo posible para que paguen el mínimo, (por lo demás, el engañar al Servicio de Impuestos Internos en Chile ´nunca ha sido un delito´, y si la justicia le pone el guante, la pena consistiría en asistir a clases de ética en alguna universidad de propiedad de sus amigos y correligionarios).

Los ex ministros de Economía, los ex presidentes del Banco Central y catedráticos y expertos en el área de las Finanzas son casi imprescindibles pues, con su verborrea neoliberal engañan a los pobres que, ni siquiera, han logrado memorizar “la tabla del 9”, (como es mi caso).

Los canales de televisión abierta, y los diarios El Mercurio y La Tercera se han constituido en la cátedra de estos “nostradamus” del siglo XXI, atemorizando a los “cándidos actuales”, por ejemplo, que si se aprobaba el proyecto de ley que permitía retirar el 10% de las AFPs la economía se hundiría, pero la realidad ha demostrado todo lo contrario, pues los 20 mil millones de dólares no harán otra cosa que dinamizar la demanda, lo cual significaría que la tan anunciada caída de la economía sería inferior en dos puntos del PIB y, además, evitaríamos varias muertes, causadas por inanición.

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Actualmente, los “magos de las finanzas” anuncian que el impuesto a los superricos, que se aplica en Uruguay, Argentina, Paraguay, Francia…podría recaudar muy poco dinero y, además, tendría el efecto inmediato de provocar una huida de capitales, muchos de estos a paraísos fiscales, eliminando los incentivos a la inversión.

En esta situación de pandemia, en que ha quedado al desnudo la desigualdad en Chile, (sólo desconocida por el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich), no sólo sería necesario un impuesto del 2,5% por una sola vez a quienes contaran con un capital de 22 mil millones de dólares, sino también un impuesto a las transacciones en el mercado bursátil y en el secundario de Bonos que, seguramente, aumentaría la bajísima recaudación del 20% del PIB, producto de impuestos, fundamentalmente por concepto del IVA, (se ha sabido que los dos últimos Presidentes de Chile, por ejemplo, son renuentes al pago del impuesto predial, en el Lago Caburgua).

“Los ´rotos´ son pobres, porque son flojos, borrachos, viven apiñados y en comunas tomadas por los ´terroristas mapuches´, especialmente en la Provincia de Arauco” según los derechistas fachos.

Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)

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06/08/2020

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  1. enrique brieba says:

    Seri el momento de aplicar l ataza Tobin a las operaciones financieras de corte especualtivo y habran otras que habria que desenterrar. Noi hay testimonios, enraizados al conocer el desempeño de la naturaleza que esta profite sdin merito de lo que hace y solo con resurso a instrumentos de papel que pueda inventar y que no lo hace. El capital reproduce al capital por arte y gracia de la magia en los hombros de todos los que por mendrugos trabajan!!!!

  2. Gino Vallega says:

    Algunos años ha , un “millono” le regaló a un buen estudiante de “college” , un “mercedes benz’ de algunos años de uso ; el estudioso muchacho no pudo usarlo porque no tenía dinero para pagar los impuestos y patente de dicho vehículo.Respecto a Chile , no he leído que los super ricos sean ni pagadores de impuestos ni generosos para con el pueblo que han explotado
    y con el cual se han enriquecido.La “solidaridad” de los millonarios chilensis “brilla por su ausencia” , no así su avidez por el dinero y sus extravagantes derechos.

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