Opinión política

Y verás cómo quieren en Chile al amigo cuando es forastero: canción de los Huasos Quincheros de 1942

Permanecerá para siempre en nuestra historia, la escena de una manifestación de chilenos en Iquique, concertados para agredir e incendiar las escasas pertenecías de familias e inmigrantes venezolanas, alojadas bajo una carpa en una plaza de Iquique.

 

Las cámaras fotográficas registraron a un malhechor arrojando a la hoguera un coche de guagua. Si….. un coche de guagua.

 

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Todo esto sucedió, tras el desalojo violento efectuado por Carabineros, cumpliendo las órdenes impartidas por el Ministro del Interior Rodrigo Delgado.

 

La humillación inferida a estas familias nos avergüenza. Es una expresión de un ignominioso chauvinismo y xenofobia, expresiones de una sociedad incentivada durante casi medio siglo por valores como el personalismo y un consumismo desenfrenado. La solidaridad y fraternidad que caracterizaron nuestro pasado, ahora ya lejano, son valores desconocidos para muchos chilenos.

 

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La acción fue fríamente concertada. No se reúne espontáneamente, un par de miles de iquiqueños, desfilando con banderas chilenas, mientras tenía lugar el desalojo.

 

Así se comienza. El ataque a los inmigrantes venezolanos, no difiere mucho del episodio ocurrido en Berlín el año 1938, conocido como la Noche de los Cristales Rotos, ocasión en que miles de comercios y sinagogas de judíos sufrieron el destrozo de sus cristales, previo a ser saqueados e incendiados.

 

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No nos engañemos. Como siempre ocurre con el crecimiento de las fuerzas que propugnan el fin de un modelo económico y social como el que nos ha gobernado desde la dictadura hasta ahora, emerge el fascismo como alternativa para retener el poder y los privilegios.

 

El crecimiento del apoyo a la candidatura presidencial de Kast así lo confirma.

 

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Hemos recibido una clara advertencia. Es una lección que debiera contribuir a cohesionar las fuerzas por el cambio social y económico, que hoy en Chile son abrumadoramente mayoritarias si deponen prejuicios injustificados.

 

Recordemos al pastor luterano alemán Martin Niemöller, detenido y enviado a los campos de concentración nazis, quién escribió estas inolvidables palabras,

 

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“Primero vinieron por los socialistas,

 

y yo no dije nada, porque yo no era socialista.

 

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Luego vinieron por los sindicalistas,

 

y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista.

 

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Luego vinieron por los judíos,

 

y yo no dije nada, porque yo no era judío.

 

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Luego vinieron por mí,

 

y no quedó nadie para hablar por mí”

 

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Miguel Lawner,

hijo de inmigrantes judíos provenientes de Rusia llegados a Chile en 1921

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  1. Las palabras del Sr. Lawner nos recuerdan el triste papel que juega la extrema derecha en Chile , persiguiendo a quien no piensa como ellos ,
    demostrando odio por los inmigrantes, destruyendo el ambiente , llamando sin cesar a la “milicancia” para aplastar al “otro” , el rebelde , el que sueña,
    el que ayuda al semejante….y este mal sujeto estea en todos los estratos sociales : lamentablemente , Piñera&asociados se apoyan en ellos para seguir su “guerra sucia” contra el pueblo que lo eligió presidente y usa sus “tonton macout verdes” en su venganza infinita
    Gracias ,Sr. Lawner , por hablar por los inmigrantes ,los de adentro de Chile y los que estamos afuera.

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