Crónicas de un país anormal Política Portada

A partir de 2022 los tres poderes del Estado y la  democracia: pesos y contrapesos  

El período que va desde el triunfo electoral hasta la asunción al poder ha sido, por lo regular, decisivo en los grandes cambios de la política chilena. Eduardo Frei Montalva, por ejemplo,  se aisló, (en el fundo de un amigo), con el fin de definir los primeros pasos de “La Revolución en Libertad”, como también de la conformación de su gabinete ministerial, y anunció con claridad el predominio presidencial, así como la postergación  del partido único triunfante en aras de la democracia, (la Democracia Cristiana, como premio, sólo recibió el ministerio del Interior, que recayó en manos de don Bernardo Leighton). De ahí a más, el conflicto entre los amigos personales de Frei Montalva y del grupo Política y Espíritu, se fue agudizando y llegó hasta el triunfo de la directiva tercerista y el consiguiente quiebre del Partido DC, que derivó en la fundación del MAPU, (Movimiento de Acción Popular Unitaria).

En el caso de Salvador Allende, los primeros meses se vieron marcados por una contrarrevolución, inspirada por el gobierno estadounidense de Richard Nixon, sumada a la campaña del terror, promovida por el ministro de Hacienda de ese entonces, Andrés Zaldívar. El asesinato del comandante en jefe del Ejército, René Schneider, abrió el camino al voto de la DC en el Congreso Pleno, y a la trasmisión del mando a Allende. A diferencia de Frei Montalva, el pacto de la Unidad Popular planteaba que las grandes decisiones deberían ser tomadas  por el conjunto de los partidos que conformaban esta combinación política y Allende fue fiel  a este Acuerdo hasta el fin de sus días.

El triunfo de Gabriel Boric exige el superar las fronteras de la combinación “Apruebo Dignidad”, y así lo entendió este Presidente electo.

Quizás, uno de los elementos más importantes de este período es el rescate de la democracia que se encontraba raptada, desde hacía muchas décadas, por una plutocracia anquilosada, cuyo centro era la tecnocracia, y de ahí que en todos los gobiernos de la llamada “transición a la democracia” el personaje principal era el ministro de Hacienda. El predominio casi determinista de infraestructura sobre la superestructura, de la economía financiera por sobre los cambios culturales, pasaron a convertirse en “un marxismo” al revés: quienes manejaban la billetera fiscal eran dueños del poder.

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El gobierno, al asumir el 11 de marzo próximo, tendríamos que dividirlo en varios períodos: el primero de ellos se extendería hasta la realización del plebiscito en que ciudadanos deberán aprobar o rechazar la nueva Constitución. A mi modo de ver, el elemento más importante del amplio triunfo de Apruebo Dignidad es el intento de superar la grave crisis de las Instituciones gubernamentales, de representación de los poderes del Estado, de legitimidad y de rechazo a la cavernaria casta política. También ha habido oportunidad de comprobar nuevamente que el socialismo es la forma moderna de construir una democracia sobre la base de equilibrios de poder, y sobre todo, el rol fundamental de la soberanía popular, los verdaderos detentores del poder. El segundo período surgirá de la división de poderes que determine en el plebiscito de salida de la nueva Carta Magna.

Los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Convención Constituyente poseen distintas fuentes de legitimidad: en el Ejecutivo, el amplio triunfo de Gabriel Boric y de su capacidad para ampliar su base de apoyo; en el Legislativo, la legitimidad surge de la elección de primera vuelta, que determinó un empate entre las dos fuerzas que se disputarían el poder; el tercer caso, la Convención Constituyente, cuya legitimidad proviene del plebiscito de entrada, así como por ser el constituyente originario, cuyo poder es  muy superior  al constituyente secundario – el Parlamento -.

Los componentes políticos de los tres poderes son diversos: el del Ejecutivo, cuya hegemonía reside en los sectores partidarios de los cambios y en sentido de profundizar la democracia; en la Convención Constituyente, los sectores progresistas poseen una amplia mayoría, (en muchos casos superan los 2/3, necesarios para aprobar cualquiera de los nuevos artículos de la nueva Constitución). En el Legislativo estaría en gran parte la clave para el funcionamiento de poderes y contrapoderes, y sin una importante fiscalización de este poder político se hace muy difícil la superación de la crisis de legitimidad y de representación.

Gabriel Boric, en su primer discurso luego de su triunfo del 19 de diciembre, ha demostrado entender muy bien que el funcionamiento de la democracia se basa en el equilibrio de poderes y, sobre todo, en una fiscalización de las distintas Instituciones, Un mea culpa es necesario asumir: la democracia de la transición, (luego del negro período de la dictadura de Pinochet),  estuvo ausente de fiscalización, de ahí que el Presidente electo actual haya valorado muy positivamente el empate en el Congreso, así como haber visitado a los directivos de la Asamblea Constituyente, demostrando la preocupación del nuevo gobierno por la tarea de construir el nuevo Chile mediante una Constitución legítima, popular y participativa, dejando de lado la democracia protegida, producto del pacto Aylwin-Pinochet.

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Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)

22/12/2021

 

 

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Historiador y Cronista

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  1. Pero Sr. “Viejo”.. los giles creen todavía que el “”comunismo”” existe y es
    una lacra social donde la tiranía stalinista acumula el poder.
    Esos gilorios ignorantes se quedaron “archivados” en el pasado y se creen “sabios”
    pensadores sociales.
    Los rusos arrancan desesperados a Europa de la “”tiranía””-
    Para encontrar un ruso en Alemania hay que ir a una Úniversidad
    donde vienen a practicar el idioma para VOLVER a su país con otro conocimiento.
    Pero ex Yugoslavos, Checoeslovacos, o africanos se ven por todas partes..

  2. Cucho Zorricueta says:

    Claro, el equilibrio de los poderes del Estado es fundamental para garantizar la paz social y la democracia. El problema es que durante 30 años éstos poderes se desiquilibraron permitiendo que el Modelo económico se transformara en una máquina de abusos contra la población en general. Ejemplos:
    1.- El Poder ejecutivo administrado por Ricardo Lagos y poder Legislativo eliminaron las penas de cárcel para los delitos de cuello y corbata entonces los grandes empresarios comenzaron con la colusión y el robo con descaro . (sabían que si los pillaban a lo más los mandarían a clase de ética ).
    2.- Bachelet destituyó al Superintendente de AFP porque no quiso autorizar una compra/venta trucha , donde AFP Argenta absorvía a la AFP CUPRUN que era de Delano para ahorrarse 400 millones de dólares ( despidieron al Superinendente y los gringos se ahorraron 400 millones verdes ).
    Conclusión: Dios quiera que la Comisión de Constitución termine con el famoso Senado que sólo ha servido para beneficiar a los Super ricos.
    Según la Ximena Rincón , el Senado debería quedar como organismo de supervisión ( ? ) ” Imaginense si asi quedara!!!!!!!!!!!!! Dios nos libre.

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