Una fuga de gas mortal en una planta química en India la semana pasada es un triste llamado de atención para que la industria reconozca y cumpla con su responsabilidad de respetar los derechos humanos, dijo hoy un experto de la ONU.

 

El 7 de mayo 12 personas murieron y más de 1,000 se enfermaron después de que una fábrica química en el estado sureño de Andhra Pradesh, en la India, filtró estireno, una sustancia utilizada para fabricar plásticos que puede causar cáncer, daño neurológico y daños en la reproducción, impactos que pueden no ser aparentes durante años después de la exposición.

La planta, cerca de la ciudad de Visakhapatnam, es propiedad y está operada por la compañía surcoreana LG Chem.

«El último desastre ha trazado con razón paralelos a la fuga de gas tóxico que mató a miles de personas en Bhopal, India, en 1984, involucrando a otra compañía química transnacional, Union Carbide de los Estados Unidos», dijo Baskut Tuncak, Relator Especial sobre sustancias peligrosas y desperdicios; «también ilustra la gama de infracciones de los derechos humanos causadas por nuestro consumo y producción desenfrenada de plásticos».

El Relator Especial dijo que acoge con beneplácito la apertura de una investigación, incluidos los posibles cargos de homicidio. Reiterando su llamado el año pasado en el 35 aniversario del desastre químico de Bhopal para que la industria implemente la debida diligencia de derechos humanos, también instó a las autoridades a ser completamente transparentes y garantizar que los responsables rindan cuentas.

«Me preocupa asegurar que las víctimas de exposición que desarrollan enfermedades o discapacidades más adelante en la vida reciban un remedio efectivo», dijo Tuncak. «Insto a las autoridades indias y surcoreanas, y a las empresas implicadas, a evitar los mismos errores y abusos de los procedimientos judiciales que han negado la justicia a las víctimas del desastre de Bhopal, que todavía sufren hasta el día de hoy. Ofrezco mis más sinceras condolencias a las víctimas de esta última fuga de gas tóxico. Es otro desastre evitable dentro de la industria química que ha causado un terrible sufrimiento entre los trabajadores inocentes y las comunidades locales en la India y es otro recordatorio de que en todo el mundo, los desastres químicos mini-Bhopal continúan desarrollándose con sorprendente regularidad ”, dijo el experto independiente.

 

«Cuidado responsable»

La iniciativa de «Cuidado responsable» de la industria química se adoptó en 1986 después del desastre de Bhopal en un esfuerzo por evitar nuevos abusos de los derechos humanos por parte de los fabricantes de productos químicos. «Sin embargo, los principios de esta iniciativa de la industria no mencionan los derechos humanos y no exigen que la industria respete los derechos humanos en la práctica, como lo exigen los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos», dijo el Relator Especial.

El llamamiento del experto ha sido respaldado por el Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre las Corporaciones Transnacionales y otras Empresas y el Respeto a los Derechos Humanos Surya Deva, Elżbieta Karska, Githu Muigai (Presidente), Dante Pesce, Anita Ramasastry (Vicepresidenta), el Relator Especial sobre derechos humanos y medio ambiente, David Boyd, y el Relator Especial sobre el derecho a la salud física y mental, Danius Pūras.

 

¿Un Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre las Corporaciones Transnacionales y otras Empresas y el Respeto a los Derechos Humanos?

Para crear un tratado que sea vinculante, tema que no está cuestionado adentro de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, en junion 2014 fue creado este Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre las Corporaciones Transnacionales y otras Empresas y el Respeto a los Derechos Humanos, lo cual vio realizar a mediados de octubre del año pasado su 5ª sesión.

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Un escenario, lo de estos últimos encuentros, que no reflejó propiamente la oportunidad para sancionar el salvaje avance del capitalismo contra el medio ambiente, mientras que sí evidenció cómo las corporaciones imponen sus intereses, incluso en instituciones supranacionales.

El nuevo borrador presentado durante esta semana por la presidencia del Grupo de Trabajo enuncia todas las empresas, no solo las transnacionales.

Lo anterior parece una buena propuesta, sin embargo ampliar el objeto a todas las empresas implica un alejamiento del enfoque mismo, es decir, evitar que las transnacionales se beneficien de su capacidad para burlar las jurisdicciones nacionales, con total impunidad.

Entre las empresas nacionales y transnacionales existen diferencias legislativas, leyes que impiden juzgar a estas últimas generalmente.

“Consideramos que este cambio responde ante todo a las propuestas del bloque de actores que de forma más activa han cuestionado la construcción de este tratado, como el sector privado, la delegación de la Unión Europea -UE- y otros países”, denunciaron los miembros de la Campaña Global durante la 5ª sesión. “Nos preocupa que esta concesión agudice las contradicciones entre Estados e impida los avances del tratado”.

Asimismo, durante las jornadas de trabajo hubo la renuncia para responsabilizar directamente a las transnacionales a nivel Internacional en temas de violaciones de Derechos Humanos.

Probablemente el punto más grave en el nuevo borrador del instrumento internacional.

“Introducir responsabilidades a los Estados y no directamente a las transnacionales significa mantener el statu quo, incapaz de evitar el estado de impunidad que beneficia actualmente a las transnacionales”, nos explicó en ese entonces Pablo Fajardo, abogado y miembro de la Campaña Global.

 

Propuestas para el Tratado

  • Alcance: El objetivo de este proceso es terminar con el ejercicio desigual de poder, que evidencia impunidad de las empresas transnacionales.
  • Primacía de los derechos humanos: El instrumento internacional jurídicamente vinculante debe reafirmar la superioridad jerárquica de las normas de derechos humanos por sobre los tratados de comercio e inversiones, y formular obligaciones estatales específicas al respecto.
  • Obligaciones directas para las empresas trasnacionales: El tratado debe establecer obligaciones jurídicas directas para el capital multinacional.
  • Responsabilidad solidaria: A fin de que cubra todas las actividades transnacionales, el Tratado debe abarcar todas las actividades a lo largo de la cadena de suministro de las empresas transnacionales.
  • Para ser vinculante, el Tratado debe incluir una Corte Penal Internacional y otras instituciones de cumplimiento.
  • Derechos de las personas y comunidades afectadas: El Tratado debe reconocer la autoridad moral y legítima de las personas y pueblos afectados por las actividades de las empresas transnacionales. Las personas defensoras de derechos humanos y ambientales y aquellas informantes deben ser protegidas.
  • Protección frente al acaparamiento empresarial: El Tratado debe incluir medidas concretas contra la influencia de las empresas transnacionales durante todo el proceso de preparación, negociación e implementación del futuro instrumento internacional vinculante.

Elena Rusca (en Ginebra)

 

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